zoonosis

Zoonosis por Parásitos Externos en perros y gatos

Llegando la primavera, los parásitos externos (hablamos de garrapatas, pulgas, ácaros,…) afloran a la superficie de la tierra, así como a las hierbas verdes para intentar subirse a un hospedador y poder alimentarse.

En esta ocasión no nos vamos a centrar en los parásitos externos, porque aquí  podéis leer más sobre este tema.

Sino que en esta ocasión, queremos hablaros de las “zoonosis”, y os preguntaréis… ¿Qué es una zoonosis?

Las zoonosis son enfermedades infecciosas o parasitarias que se pueden transmitir de los animales a las personas.

Una de las mayores preocupaciones de las familias, sobre todo en aquellas en las que hay niños pequeños, y vienen por primera vez a la consulta es:

¿Nuestra mascota nos puede contagiar alguna enfermedad? ¡La respuesta es Si!!


Por este motivo, con este artículo pretendemos dos cosas:

  •  Que sepáis como propietarios cuales son las principales enfermedades vehiculadas por parásitos externos que las mascotas nos pueden transmitir.
  •  Concienciaros para que entre todos realicemos una buena medicina preventiva y una buena profilaxis con vuestras mascotas, que será también beneficioso para vosotros.

Aunque estas zoonosis no sean muy conocidas o estén muy extendidas, cada año en España se producen casos de enfermedades transmitidas por parásitos externos que, con unos sencillos consejos, son fáciles de evitar.

ZOONOSIS TRANSMITIDAS POR GARRAPATAS:

La garrapata es un parásito que se alimente de la sangre de su hospedador (nuestra mascota) y como primer daño cuando hay una parasitación masiva, lo que provoca es una anemia en el mismo. Este caso es muy raro que pase en personas, puesto que el individuo debería estar lleno de garrapatas para que le provocaran esta afección.

Pero cuando la garrapata se fija a la piel, en su hipostomo o boca (trompa), suele llevar asociados una serie de parásitos sanguíneos que inocula al hospedador cuando le pica. Sus nombres son Babesia, Borrelia, Ricketsia, Borrelia. Estos nombres no os sonarán demasiado, pero, ¿no habéis escuchado antes que a alguien que le picó una garrapata tuvo fiebres muy altas?

Estas son algunas de las principales enfermedades que provocan: las fiebres botonosas, la enfermedad de Lyme, la parálisis por garrapatas, … Estas enfermedades suelen empezar con fiebres muy altas que vienen y van. Si avanzan, provocarán parálisis musculares, anemias, …

ZOONOSIS TRANSMITIDAS POR PULGAS:

Aunque pueden ser transmisoras de parásitos sanguíneos, al igual que las garrapatas, la enfermedad más importante que transmiten es la Dipilidiasis (transmisión de Dipylidiim caninum). Este bichito es un gusano intestinal frecuente en perros y gatos. El contagio requiere la ingestión de las pulgas o de los huevos que llevan las pulgas en sus patas, por lo que es una parasitación que cuando aparece en humanos, lo suele hacer en niños, porque tienen menos cuidado o higiene que los adultos y juegan en los parques o zonas de tierra donde puede haber huevos de este parásito y no es raro que se lleven las manos a la boca.

ZOONOSIS TRANSMITIDAS POR ACAROS:

La parasitación por ácaros es relativamente frecuente en animales de compañía, aunque no todas son susceptibles de transmitirse a las personas. Las más frecuentes el caso del perro son las ocasionadas por especies del género Sarcoptes (Sarna Sarcóptica) y en el caso del gato es la Chleyletiela.

Las sarnas son zoonosis poco frecuentes y aparecen cuando se dan dos condiciones que prácticamente se cumplen siempre y son:

  • Que nuestra mascota tenga una infestación importante por ácaros.
  • Que tengamos una herida por la que estos parásitos penetren en la piel.

Cuando aparecen estas lesiones o enfermedad en las personas, aparecen lesiones en la piel (tipo picadura) y mucho picor.

ZOONOSIS TRANSMITIDAS POR MOSQUITOS (FLEBOTOMOS):

En nuestra región, es muy frecuente la llamada “enfermedad del mosquito” o Leishmania canina. Esta, como ya sabéis la transmite un mosquito que pica al perro y le inocula la enfermedad (es otro parásito hemático). Esta Leishmania no se “pega” de un perro a otro perro ni de un perro a una persona.

El contagio a las personas se produce a través de la picadura del mosquito-flebotomo que se ha contagiado al picar previamente a un animal infectado, en España habitualmente el perro y algunos animales silvestres como la liebre y el conejo.

Las horas de mayor actividad del mosquito-flebotomo que transmite la leishmaniasis son al anochecer, las primeras horas de la noche y al amanecer, no actúa durante el día. Las personas que viven en una zona donde hay estos mosquitos-flebotomos, trabajan al aire libre a esas horas, duermen los meses de calor con la ventana abierta o no se protegen de las picaduras, tienen más probabilidad de ser picadas y adquirir la infección.

Cada año en España se producen más casos de Leishmania en personas (están en torno a 100 casos anuales, que se suelen concentrar en las regiones de Madrid, Valencia y Cataluña) y por eso, desde hace unos años, es obligatorio informar sobre los animales infectados y es obligatorio el tratamiento o la eutanasia del animal.

La manera de controlar la Leishmania pasa por romper el ciclo biológico de los parásitos transmisores, motivo por el cual, es muy importante proteger a nuestros perros frente a los flebotomos, y de esta manera evitaremos que se propague la enfermedad.

¿CÓMO PROTEGEMOS A NUESTRAS MASCOTAS DE ESTOS PARÁSITOS?

En otros artículos anteriores (pinche aquí) , ya os hemos explicado los métodos de prevención que existen para tener a nuestras mascotas bien desparasitadas, pero a modo de resumen, os podemos decir que existen multitud de opciones para ello.

Nos podemos encontrar con:

  • Collares antiparasitarios: dependiendo del principio activo que lleven y del tipo de material del que están hechos pueden durar más o menos meses y ser más o menos efectivos. Esto es muy importante que lo tengáis en cuenta para que utilicéis buenos productos que no os lleven a sorpresas posteriores.
  • Pipetas spot-on: existen numerosos laboratorios que fabrican pipetas para parásitos externos, incluyendo flebótomos, o pipetas que sólo sirven para pulgas y garrapatas.
  • Sprays: conviene tener un botecito pequeño siempre en casa porque es una muy buena solución de emergencia sobre todo en época de calor (cuando hay más parásitos)
  • Pastillas antiparasitarias: habitualmente estábamos acostumbrados a poner pastillas solo para parásitos intestinales, pero hoy en día, existen muy buenos productos que se dan en comprimidos, que en muy poco tiempo eliminan parásitos externos de nuestras mascotas.

Cuando vayáis a vuestro veterinario a por el producto antiparasitario para vuestra mascota, podéis y debéis preguntarle cuál será el mejor producto para ellas porque os sabrá orientar según el hábitat, las costumbres el pelo, …

Esperamos que este artículo os sirva de ayuda y os despeje alguna dudilla que pudierais tener. Para cualquier pregunta estaremos encantados de atenderos en Centro Veterinario Albayda

   T. 958 15 28 81 · 608 48 21 44